Yo hoy he tenido dermatólogo, por unos granos muy fuertes que me han salido en los alrededores de la boca y el pecho. Me han propuesto un tratamiento agresivo en parte, con sus efectos secundarios, vigilancia de analíticas, pinchazos de corticoides, pequeñas putadillas que notaría en mi día a día, de entre 6 a 9 meses, fotosensibilidad( con sus debidas cremas para el sol y el verano a un paso), sequedad de mucosas(cacao y gotas para los ojos), riesgos para el feto (aun no sé si mi barriga es solo eso y por si las moscas)...
He tratado de hacer entender al dermatólogo que ahora mis prioridades pasaban primero por la estabilidad y fortaleza mental, y que pequeños cambios en mi día a día aun me provocan episodios de debilidad emocional tales como para hacerme flaquear y derrumbarme. Algo tan pequeño como un cambio en la rutina me hace caer doblado en la depresión. Que le agradecía que hubiese identificado y diagnosticado el asunto ( al parecer debido al litio que tomo para mi cerebro), y que me dijera que si la infección dermatológica se mantenía o crecía sabía que el tratamiento estaba ahí. Se lo he agradecido profusamente.
Me ha debilitado el tener que explicarle todo eso, pues he tenido que darle datos sobre mi intento de suicidio y mi labilidad, mis días bajos... Y pese a verle un profesional razonable, mi cabeza no paraba de traicionarme, pensando que en lugar de como estaba claro por su mirada, lo que creía es que él pensaba que era un caprichoso y que me he echado atrás por una cuestión de pereza; cuando para mi plantearle la negativa a empezar de golpe con la terapia ha supuesto un esfuerzo tanto por hacerme explicar como por desdoblarme una vez más y mostrar a un desconocido toda la debilidad y enfermedad que arrastro; y al fin y al cabo es tomar una fuerte decisión priorizando qué pasos de salud tengo que dar.
Hablando 10 minutos después con mi psiquiatra, a quien aprecio cada día más, y con quien tenía visita justo después, ha convenido conmigo en que mi decisión era lo más sensato. Dado mi estado y dentro del protocolo que nos hemos marcado de no tomar ninguna decisión que nos comprometa más allá de un futuro a 2 semanas vista. Y dada mi fragilidad, llegada del verano etc...
También ha contrastado el diagnóstico, y dado que el litio, que me hace estar mejor y no necesito medico que me lo corrobore, fue un de los medicamentos que incluí en mi coctel, (ese que hace un mes preparé para matarme y que por un cambio postural en la cama no me mató); bien, pues ahí en ese bocata de pastillas metí litio para tumbar a un rinoceronte, con lo que ve normal que ahora esté experimentando esta erupción de manera m´ss agresiva. Llevo 6 años con el litio y nunca había estado así. Luego parece lógico pensar que la sobredosis haya provocado esto y que tienda a remitir..
Me ha dicho también que el sol del que me iba privar ese trtamiento, y que pronto estará por aquí, ayudará a que se me pase este acné brutal de manera más natural, y que en el momento en que esté fuerte si vemos que no tiende a remitir, que sería raro, podré, de cara al invierno próximo, plantear este jodido tratamiento de cara. Que la ansiedad y debilidad corporal también son factores a tener en cuenta y tenderán a ir a mejor.
De momento a mi no me molesta extremadamente esto de mi cara, si es cierto que lo ves y lo ve la gente de tu alrededor, y se fija en que algo circundante a mi boca no va bien; me da mucho reparo dar dos besos a desconocidas, más que por mi, por que Ellas no se sientan incomodas . No tienen por qué saber que no es contagioso y que está hiper higienizado. Vamos a ver, tampoco soy el hombre elefante, pero se ve que algo me pasa.
Prefiero convivir con mis granitos y escozores que meterme en otro frente de médicos pastillas, pinchazos, analíticas, efectos secundarios. Todavía estoy débil y en estado de excepción vigilado en casa paterna. Si vuelvo a Logroño, todo vuelve a cuadrar y el problema persiste, en septiembre me meto con esto. De momento, que evolucione solo. Betadine y paciencia.
Por cierto, Un mes sin fumar, estudios y mi propio psiquiatra corroboran que no quedan rastros de cannabis en mi cuerpo. mi cerebro pronto pedirá más caña. No es por nada, pero espero mucho de él ahora que no hay sustancias que afectan a mi atención, concentración y memoria.
Os quiero lectores, y me veo necesitado de escribir, aunque al final solo 3 lleguéis al final de la entrada. Y a los que no llegan, también os quiero. Cada detalle de afecto es más efectivo que cualquier terapia.
Tiendo a estar más estable, aunque hoy mismo no me he librado de romper a llorar en brazos de mi AMADA ABUELA, en una comunión discreta en la que solo ella ha sido consciente de mi debilidad y yo consciente de que en 10 minutos s por su enfermedad lo olvidaría. Después un par de horas de cama, como nuevo.
Pero voy mejor, y sigo con la idea radical de llegar a los 30 libre de tóxicos. En un mes 28 años, que viejo me siento y cuanto tiempo siento que he perdido. Otras veces en cambio, me gusta lo original de mi vida y la cantidad de personas y personajes que han pasado por ella.
Os dejo ya que esto empieza a oler a ladrillazo. UN ABRAZO
ay! querido, querido, querido primo!! qué bién y que fácil haces el poder meternos en tu piel: gracias Eduardo!! Eres grande, primito!!
ResponderEliminarMe has recordado, que tu abuela, siempre ha sido un buén hombro en el que llorar (anda que no la he usado veces); me alegra saber, que pese a su demencia, conserva esa virtud arropadora. Dale un beso de mi parte; llévate otro tú, sin comedimientos, primo... y cuando vuelvas para Logroño, avísame, que nos vamos a dar un par de abrazos de esos que vacían los pulmones (benditos cambios posturales). Me gusta ver cómo te lees por dentro, tus neuronas y tus emociones, van de la mano: sobresaliente!!